Ciencia 26 Oct 2016
Los Guardianes Nucleares

Durante los veinte años que la obra de Atucha II estuvo parada, un grupo de ingenieros cuidó a la perfección las 80.000 piezas que constituían el reactor. Sin un mango. Acá su testimonio.

Miguel Báez en su oficina en el complejo nuclear Atucha II

La primera vez que visit? Atucha fue por trabajo, ten?a que sacar fotos. Hice la visita guiada como cualquier civil que llega al complejo. Corr?a el a?o 2010 y la central todav?a estaba en construcci?n. Conocerla me produjo un sentimiento de reverencia, como si entrase a una catedral laica. Hay algo del tama?o y la complejidad de la tecnolog?a que impresionan: un monumento vivo a la ingenier?a y la t?cnica nacional, un s?mbolo deque Argentina puede.

Por otro lado, se trata de un complejo que produce una cantidad abismal de energ?a el?ctrica para todo el pa?s. Est? ah?, funcionando todo el tiempo. De lugares como este depende que vo spuedas prender la tele, escuchar m?sica, navegar por internet, leer con luz durante la noche, tener una heladera. Visitar Atucha es como visitar el backstage de la sociedad moderna.

En medio de la visita el gu?a cont? una historia, de esas historias grosas que pueblan el territorio argentino y que son desconocidas parael p?blico general: durante el parate de la obra hubo un grupo de tipos que custodi? todas las piezas electromec?nicas de la central que a?n no se hab?an instalado. El reactor, la turbina, los transformadores. Todas.

Como si se tratara de un mecano gigante, 80.000 piezas quedaban guardadas en su empaque original a la espera de que la obra retomara su marcha definitiva. Todas las partes necesarias para armar la central. Material que ya hab?a sido comprado, que era argentino, pero que depend?a de la voluntad pol?tica de turno para ser, cuasi alqu?micamente, convertido en una central que produjera energ?a. M?s adelante, de entre todas esas piezas, una sola tuvo que ser reconstruida porel deterioro del almacenamiento. Las otras 79.999 fueron utilizadas sin problemas.

Sin que nadie se los exigiera, por iniciativa propia, este grupo resguard? por casi dos d?cadas, vaya uno a saber cu?ntos millones ded?lares invertidos en tecnolog?a para el desarrollo argentino. Los guardianes nucleares, los lla-mamos en la revista.

Para este n?mero, logramos entrevistarnos con Miguel B?ez, Coordinador de Construcciones de Atucha II y miembro de “los guardianes”. Lejos del personaje ?pico-nuclear que hab?a armado en mi cabeza me encontr? con un tipo sencillo, vestido de jean con jean estricto y chaleco de polar, sorprendido ante el grupo de pibes que se interesaban por su historia.

Velociraptors: ¿Cu?ntos a?os llev?sen Atucha?

Miguel Baez: voy a cumplir casi 40 a?osde trabajo y particip? de todas las centrales. En Atucha I trabaj? 10 a?os. En Embalse, toda la obra hasta completarla. Y en Atucha II desgraciadamente me toc? vivir el per?odo de suspensi?n del proyecto y re arranque dos o tres veces. Y despu?s fui parte de toda esta terminaci?n hasta que llegamos al d?a de hoy.

V: ¿C?mo viviste la ?poca de la suspen-si?n de obra?

MB: Fue muy dif?cil porque el proyecto separ? varias veces. Pero definitivamente en el a?o 95 se par? de una manera tal que realmente no sab?amos si alguna vez se iba a terminar o no. Qued? muy poquita gente ac?: ?ramos un total de doscientas personas, lo que ac? es hablar de nada, ten? encuenta que en el pico de obra tuvimos siete mil. A los doscientos directamente no los ves.

Para ese entonces, todos los componentes principales -la gran inversi?n que necesita una obra de este tipo-, ya hab?an sido comprados y almacenados ac?. Esta ?ltima etapa de relanzamiento del proyecto y de terminar de construir la planta fue, m?s que nada, esfuerzo de horas-hombre y de trabajo. La mayor?a del dinero que se gast? fuepara el pago de sueldos de la gente que trabaj?, pero no para la compra de los equipos que ya los ten?amos almacenados.

As?, hab?a un procedimiento de los proveedores originales que indicaba c?mo cuidar todo eso. Por ejemplo, ten?amos tres o cuatro mil cajones con componentes de tama?o chico, con las piezas envueltas en nylon, en un papel como el que se usa para la cocina, el plateado, con un indicador de humedad y envasado al vac?o. M?nimo, una vez por mes ten?amos que ver el indicador de humedad: si se pon?a de un color rosado, por ejemplo,hab?a que abrirlo, hacer el vac?o de vuelta, y volverlo a cerrar. A las bobinas de cable, por ejemplo, se les pudr?an todas las maderas. Entonces hab?a que comprar bobinas nuevas y volverlas a cerrar. En alg?n momento decidimos cerrar todos los edificios y calefaccionarlos para que no hubiese humedad. Bueno, todo ese tipo de cosas. Pero lo hac?amos con muy poca gente y sin dinero. No ten?amos dinero ni para comprar una lata de pintura.

As? nos fuimos especializando de alguna manera en eso, logramos contactar gentede la OIEA (la Organizaci?n Internacional de En-erg?a At?mica) y formamos un grupo con otras obras nucleares paradas en otros pa?ses delmundo. Nos cambi?bamos informaci?n: “¿Ustedes c?mo hacen para conservar esto?” Y “¡cuidado con aquello! ¡cuidado con esto otro!”. Hay trabajos oficiales, hemos escrito instruccionesen la OIEA sobre c?mo conservar componentesen un proyecto detenido a largo plazo. El riesgo m?s grande era la oxidaci?n y el incendio, porque hab?a muchos cajones, mucha madera. Eran miles y miles de toneladas distribuidas en cajones.


El otro problema era qu? hac?amos con la gente. Parte de la gente la tuvimos “entreteni?ndose” trabajando en otras plantas tambi?n detenidas. Cada tanto mand?bamos gente para trabajaren ellas. Primero, para que tuvieran un ingreso extra, y segundo, para que se distrajeran un poco de todo esto. As? estuvimos casi 10 a?os cuidando todo.

V: ¿c?mo resolv?an los problemas sintener presupuesto?

MB: Y, ten?amos el sueldo, y bueno...Yo me acuerdo que tuve que ir a discutir, que no me daban plata para montar una gr?a, que la mont?bamos no para empezar el montajesino porque si la dej?bamos afuera se echaba aperder. Esa fue la gr?a de la sala de piletas, donde se almacenan los elementos combustibles. Esa gr?a estaba a la intemperie, entonces decidimos ponerla adentro para que no se corroyera. Cosas raras de ese tipo pasaron.

A fines del 99 decidimos entrar la vasija del reactor, no para seguir la obra sino para poderla sacar de donde estaba y conservarla mejor en suposici?n final. Y aprendimos una cosa que muy poca gente sabe sobre c?mo conservar eso.

Una vez estuvo una periodista ac? cu?ndo ten?amos la obra parada. Nos coment? de una obra de Onetti, una peque?a novela que se llama El astillero. Y trata de un astillero que lo abandonan y quedan dos o tres tipos para cuidarlo por si alg?n d?a volv?a a funcionar. Y la periodista nos dijo “ustedes son como los personajes de El astillero”. Me qued? la idea, y por supuesto fui y me compr? ellibrito, lo tengo por ah? en la biblioteca. La le? y en muchos pasajes nos ve?a a los pocos tipos que est?bamos ac?. Tuvimos la gran suerte de que alguien nos ayudara a relanzar esto y llegamos a donde llegamos despu?s de todos estos a?os.

V: ¿Pensaste en alg?n momento que seiba a llegar a esta etapa de finalizaci?n?

MB: No, en aquellas ?pocas no. Yo cuento una an?cdota: dependiendo del tipo de animal que uno ve?a, med?a cu?n solo estaba. Al principio tuvimos que despedir a 3500 personasen un mes. Los meses posteriores a eso no hubo animales. Despu?s empezaron a aparecer los cuises por todos lados. Despu?s, las lechuzas y los teros. Pero el summum fue que ah? [se?ala laventana], al lado de ese tejido, una ma?ana apareci? un zorro. El zorro es un bicho muy arisco, que te aparezca uno a las 10 de la ma?ana quiere decir que no hay nadie.

Cuando apareci? el zorro dije “bueno, esta es la m?xima”. Porque hubo un momento que todo eso que ven de ac? para el lado del r?o estaba cubierto por yuyos alt?simos, y una vez al a?o nos daban unos mangos para contratar a alguien queviniera a cortarlos. Ac? no hab?a comedor, cada uno se tra?a la comida, no hab?a servicio m?dico, no hab?a infraestructura, no hab?a nada.

Pero lo importante era cuidar los componentes, que valen centenas de millones de d?lares. La turbina, por ejemplo, toda la turbina entera, estaba desarmada pieza por pieza metida en carpas inflables.

Cuando la gente de Siemens vino avisitarnos, se quedaron admirados de c?mo encontraron las cosas. A pesar de eso el problema m?s grande que tuvimos fue que en el rotor del generador principal hab?a ?xido y para notomar el riesgo de que pasara algo malo, tomamos la decisi?n de mandarlo a Alemania a rebobinarlo de vuelta. Es una pieza grand?sima, pesaba 150 toneladas.

V: Cu?ndo apareci? el zorro ¿qu? fue loque te mantuvo arriba del ring?

MB: ¡Qu? pregunta que me hac?s! El tema del zorro fue hace 10 a?os m?s o menos. Yo tengo 65, en ese momento ten?a 55 y ya hab?a trabajado en dos centrales y pico. En mi caso personal me era muy dif?cil conseguir otro trabajo a esa edad. Ten?a que irme del pa?s o una cosa de esas. En mi caso fue la imposibilidad de conseguir otro trabajo, porque a esa edad no te quieren en ning?n lado. Pero es una explicaci?n muy simplista, quiz?s, o como una excusa a lo mejor. Pero si me pregunt?s si alguna vez perd? la esperanza de que siguiera el proyecto, y...hubo ?pocas que s?. Que dec?amos “¿qu? hacemos ac??”. Fue dif?cil.

Por otro lado, la gente que tiene experiencia siempre tiene posibilidad de andar por todos lados. Como Argentina es miembro de la OIEA a nosotros nos llaman para dar conferencias, en un lado y en otro. Si te cuento todos los pa?ses donde di charlas, te puedo escribir un libro. Y eso un poco por ah? te distra?a. No te viene mal ir a Viena 15 d?as. Pero la ?ltima me toc? en ?frica, estuve en Nigeria, y no les quiero contar a ustedes lo que fue Nigeria. Las cosas que yo vi ah?.

Vos ves esas cosas y pens?s en los problemas que tenemos nosotros, y de qu? nos quejamos.... La miseria, porque no es pobreza, es miseria, en un pa?s que nada en petr?leo. Los despelotes que tienen son una cosa espantosa.

Por eso te digo, vos te pod?s compararc on muchas cosas, pero cuando sal?s y mir?s mucho afuera, ves realmente que este pa?s tiene cosas incre?bles. Y eso que seguimos quej?ndonos y trata-do de destruirlo... pero no lo vamos a lograr.

Notas relacionadas
Ciencia Detras de escena
por Clara Ruocco 01 Oct 2017

En el Museo Argentino de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia", entre los aparatos descriptivos de la ciencia y la estética de gabinete naturalista de principio de siglo, Velociraptors visita la Colección Nacional de Invertebrados y liga una excursión por las bambalinas del Museo. 

Ciencia ¿Existe una brecha de género en la ciencia argentina?
por Clara Ruocco 14 Sep 2015

Según números elaborados por el UIS (Instituto para la estadística de la UNESCO, sólo el 30 por ciento de los investigadores científicos del mundo son mujeres. Pero una mirada más de cerca sobre la región de América Latina revela algunas excepciones sorprendentes.

Ciencia ¡A darle átomos!
por Laura Monnanni 07 Nov 2014

Como prueba de amor hacia nuestros lectores nos internamos en lo profundo de Wikipedia y, con la ayuda de la Ingeniera Julieta Romero, repasamos un par de conceptos básicos de física nuclear.