La pieza diferente: treinta

Disfrutá de un nuevo capítulo de esta historia de fantasía épica. Y si te perdés entre los nombres de lugares, personajes y deidades recuperá la orientación consultando el link al final del texto.

Dedemie volvió a la Casa Roja ya de noche, cubierta de limo hasta las rodillas, y salpicada prácticamente hasta la cabeza. Tuvo que entrar por el jardín, detenerse en la fuente, y lavarse allí, ante la mirada atónita de dos sígadims jovencitas, recién llegadas. No recordaba sus nombres, pero recordaba haberlas visto, niñas aún, en casa de Griena Veeklim, así que las saludó con una sonrisa, y les preguntó por Golikti y por su grígada. Las jóvenes respondieron con cortesía que Griena gozaba de excelente salud cuando la dejaron, y esperaron a que Dedemie dejara la fuente para volver a sentarse en uno de los bordes. Se quedaron en silencio hasta verla escurrir la ropa y subir, por la escalera externa que llevaba directamente al pasillo del primer piso en el que se encontraba su habitación.

Adentro la esperaba Turog, cruzado de piernas. En el piso había una serga abierta, y él leía un pequeño mensaje desenrollado entre sus dedos, evidentemente de Aorion, a la luz de una lámpara.

—¿Te envió la segunda badrona, tan enseguida de la primera? —preguntó Dedemie, sin saludar.

—Es raro, dice que una amiga, una tal Kortuka Agarien, más cercana a la Reina, cuando empezó a hablar de dejar la ciudad, intentó disuadirla. Le comentó que van a fortificar y defender Isidena y Baricai, como si esperasen una invasión. Que va a hacer el viaje, pero tiene miedo. ¿Qué clase de invasión puede esperar Lubacay? Lo único que tienen en esa dirección es a nosotros, y no es que la reina Keala esté planeando deshacer el acuerdo de las antiguas Praelim y recuperar Isidena, tampoco. Muy raro todo.

—Muy raro, cierto.

—En fin, te preguntaría cómo te fue, pero vi la cara con la que salió la Consejera: le brillaban mucho los ojos para ser alguien que venía de atravesar ese túnel de porquería. Y veo la tuya ahora, así que me imagino —como toda respuesta, Dedemie bajó la mirada, sonrió y se sentó en un almohadón—. Así que voy a hacer una sola, única pregunta: ¿valía la pena ponerle heno al lecho o no?

Dedemie rió.

—Te lo concedo, sí. Menos mal que te tomaste el trabajo. Te debo una.

Turog sonrió, y le alcanzó su botella de daghar. Dedemie tomó un trago largo, y se lo devolvió.

—Necesitaría algo más fuerte que eso, a decir verdad, gradeara, o una klazheara por lo menos, pero gracias.

—Tendrías que cambiarte, así guardás las excusas para otro momento si te cruzás con mamá. Ah, por cierto, hablando de otras oportunidades, ¿quedaste en verla de nuevo?

—Sí, mañana por la mañana.

—¡Mañana! Pero Dedemie, es una locura, alguien se va a terminar dando cuenta así —protestó Turog, pero riendo.

—Bueno, hay que aprovechar mientras nadie sospecha nada, ¿no?

—Y ese colchoncito no va a durar tanto así fresco en un lugar húmedo como el fuerte de Anaé, tampoco, es cierto.

—Qué haría sin vos, hermanito.


*

¿Te perdiste entre los nombres de personajes, lugares y deidades? Consultá este índice onomástico.

Gusteá la fanpage!

Ilustración por Dolores Alcatena.

Notas relacionadas
Libros y revistas / La pieza diferente La pieza diferente: cuarenta y cuatro
por Guadalupe Campos 15 Dic 2017

Disfrutá de un nuevo capítulo de esta historia de fantasía épica. Y si te perdés entre los nombres de lugares, personajes y deidades recuperá la orientación consultando el link al final del texto.

Libros y revistas / La pieza diferente La pieza diferente: cuarenta y cinco
por Guadalupe Campos 15 Dic 2017

Disfrutá de un nuevo capítulo de esta historia de fantasía épica. Y si te perdés entre los nombres de lugares, personajes y deidades recuperá la orientación consultando el link al final del texto.

Libros y revistas / La pieza diferente La pieza diferente: cuarenta y dos
por Guadalupe Campos 08 Dic 2017

Disfrutá de un nuevo capítulo de esta historia de fantasía épica. Y si te perdés entre los nombres de lugares, personajes y deidades recuperá la orientación consultando el link al final del texto.