Cultura 10 Jun 2013
El rinconcito del Dr. Gennaro: de la carne en el cosmos

Todo lo que siempre quisiste saber sobre el chongueo en el espacio, pero no te atreviste a preguntarle a un abogado.

En estos días tempestuosos de crisis global y persecución sexual, recibo cada vez más llamadas de ciudadanos preocupados que permanecen despiertos por las noches, contemplando desde sus chozas sin techo el refugio erótico de los cielos. Lo que sigue es un análisis legal pro bono de tus fantasías recurrentes de sexo con alienígenas.

Estás afuera meando en los yuyos cuando, de repente, un rayo de luz te succiona hacia arriba, a la Fire in the Sky. Además de los cargos penales por secuestro, el juzgado a cargo podría estar dispuesto a agregar una acción civil por privación ilegítima de la libertad. Los acuerdos internacionales no tienen peso aquí, a menos que hayas sido secuestrado por tu padre sirio libanés ¿Cómo deberías llevar a la Justicia a semejante sinvergüenza?

Las cacerías transfronterizas de fugitivos generalmente se resuelven con tratados de extradición. Pero la soberanía del Estado sobre el espacio aéreo no se extiende más allá de los límites exteriores de nuestro planeta. El Tratado del espacio exterior de 1967 pone freno al colonialismo extraplanetario en favor de la preservación magnánima de todo lo que está ahí afuera como patrimonio de la humanidad (que alguien, por favor, le avise a los marcianos). El igualmente popular Acuerdo sobre el salvamento de astronautas de 1968 es el único tratado que podría forzar a cualquiera que ande por la zona a arrestar a tu abductor, pero esto supone: (a) que ser burundangueado en el vacío te convierta en "astronauta", (b) que todavía no hayas vuelto a la Tierra en un trance alucinógeno, y (c) que algún Yuri Gagarin tenga las pelotas de abordar la nave, someter a tu captor y traerlos a ambos a salvo -esto, asumiendo que tus sedosas jogginetas de gordito soporten el reingreso a la Tierra.

Juzgar a un extraterrestre será algo sui generis, pero el Estado puede estar en condiciones de determinar su competencia para llevarlo a juicio a través de evaluaciones psicológicas criminales estándar. Si la escoria andromedana no pasara la prueba, podría ser sacrificado como un perro con rabia o institucionalizado como un psicópata. Si el caso llegara juicio, las trabas en el proceso pueden llegar a incluir cuestiones de evidencia de penetración extraterrestre y problemas de comunicación en relación con el derecho al asesoramiento legal.

Si iniciás una acción civil, la cuestión principal va a ser la compensación. Si te las arreglaste para traer la nave espacial de tu captor, podés pedir al juzgado que la embargue y la subaste. En cuanto a una orden de restricción, nunca vi una en la que se estableciera un radio aeroespacial, pero vivimos en un mundo confuso y difuso, así que ¿quién sabe?

Recordemos ahora que no sólo fuiste apresado sino que también te insertaron una sonda en el tujes. Así como esto te da bases para presentar cargos por crímenes sexuales, es posible que puedas sumar una demanda civil tal como abuso o -si las cosas se desmadran- mutilación. Si el extraterrestre te revoleó la barra de carbono en la cara antes de fistearte en nombre de la ciencia, agregá agresión a la lista. Si se escapó de un laboratorio del Area 51 antes de agarrarte, es posible que puedas engrampar a tu gobierno por descuidar derechos constitucionales, como la protección de la dignidad humana.

Quizás tan sólo seas la última víctima de una sofisticada red intergaláctica de esclavos sexuales. Si es así, ciertos tratados como el Protocolo para prevenir la trata de personas del 2000 pueden entrar en juego. Si bien la prohibición de la esclavitud y la tortura existe también en el derecho internacional como jus cogens no derogable, esas obligaciones generalmente son responsabilidad del Estado. Dado que tu abductor se mandó una travesura y no estaba bajo órdenes oficiales de enfiestarte, dejemos de lado la pregunta acerca de si las civilizaciones extraterrestres están dentro de la jurisdicción de la Convención de Montevideo sobre derechos y deberes de los Estados de 1993. Además, si bien dichas obligaciones legales consuetudinarias están influenciadas por las teorías clásicas sobre la ley natural, extender estas nociones universales sobre el delito a formas de vida extraterrestres puede volverse medio nietzscheano. La mayoría de los clientes se resisten a pagar los honorarios legales asociados a la discusión bizantina acerca de si todas las vidas deben su origen a uno y el mismo Dios.

¿Hace falta que hable de litigios por paternidad? Sigamos adelante.

Recalquemos que todas las instancias anteriores presumen que la supuesta culeada fue no consensual. Pero a lo mejor caíste a bordo de la nave perfectamente dispuesto y geekeándola un poco como Richard Dreyfuss en Encuentros cercanos del tercer tipo, y más que un poco excitado con la perspectiva de una gangbang Klingon, como Richard Dreyfuss en la vida real. Lo que nos lleva a la siguiente pregunta: ¿puede haber legalmente sexo consensual entre un humano y un extraterrestre?

Un juzgado podría evaluar las facultades inherentes del alienígena para dar su consentimiento a través de una evaluación psicológica, pero esto realmente es un problema sólo si el extraterrestre te denuncia (porque sos así de traumático en la cama).

En cuanto a tu consentimiento, hay varios caminos bastante transitados a través de los cuales el sexo ostensiblemente voluntario se rebate como legalmente no consensual: si sos menor de edad, por ejemplo, o si te resultaba divertido usar una remerita blanca empapada en vodka hasta que tu amante te levantó sobre su tórax gelatinoso. Lo más interesante es que este coso probablemente es horrendo a un nivel Mac and Me, y por lo tanto sólo pudo seducirte porque es "usted lo ha dicho" un puto shapeshifter. Algunos tribunales examinarán si ese fraude fue esencial para tu consentimiento. Asumiendo que esto fue pasión de una sola noche y no un capítulo entero en el romance abusivo humano-alien que realmente buscás, lo más probable es que el forro de su abogado te trate de putita en la corte e insinúe que tendrías que haber sabido en qué te estabas metiendo cuando subiste a bordo.

Hay un problema similar con el muy probable contagio de ladillas espaciales del extraterrestre hacia tu persona. ¿Te lo hubieras cojido si hubieras sabido lo que ibas a tener que explicarle a tus futuras parejas a la luz de las velas en la tercera cita? Y en cuanto a las consideraciones jurídicas, si todo esto sucede con la fuerza gravitacional del planeta Antro de Violación, puede que el tiempo se mueva tan lentamente que para cuando vuelvas a casa el cargo por malos tratos haya prescrito.

No puedo enfatizar esto lo suficiente: los resultados pueden variar. Consultá en tu biblioteca local y chequeá si los estatutos de tu país incluyen específicamente frases desquiciadas como "violación forzosa" o "un hombre y una mujer". Esos Estados pueden haber atado inintencionalmente sus propias manos a la hora de ejecutar a cualquier otra cosa más rara que un retrasado. Si esto te suena parecido al lugar donde vivís, puede que sea hora de mudarte a alguna parte con un sentido de la justicia más "elevado". ***

Nada de esto establece una relación abogado-cliente. Ni Velociraptors ni el Dr. Keith Esq. asumen la responsabilidad por lo que te suceda en el espacio o en la corte.

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